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Café

Café

Existen una gran variedad de cafés, cuyas características dependen de la forma de cultivo, el país de origen, la variedad de la planta y el grado de tostado.

Qué comprar

Para repostería y pastelería, preste especial atención al tipo y grado de tostado, según desee obtener un sabor intenso o suave. Los grados de tostado más habituales, de menos a más tostado, son: ligero, medio, oscuro y muy oscuro. Cuanto menos tostado, más suave y claro será el café.

Según el tipo de tostado, los cafés se clasifican en dos categorías:

  • Tueste natural: el grano de café se tuesta sin ningún ingrediente adicional, desarrollándo los sabores y aromas característicos del grano. Si el grano de café es de buena calidad, este es el tipo de tostado a elegir. Si no lo es, el sabor no será complejo y se percibirá claramente la calidad del grano.
  • Tueste torrefacto: el grano de café se tuesta con azúcar, el cual se convierte en caramelo y se adhiere al grano, aportando un sabor más fuerte y amargo y ocultanto así los aromas más delicados del grano natural. Un café de calidad baja suele ganar sabor con este tueste, mientras que un café de buena calidad perderá sus notas de sabor particulares.

Uso

Para repostería y pastelería puede usar cualquier tipo de café. Naturalmente, la calidad del café influirá en el resultado final, pero en general no es necesario comprar ningún café especial para cocinar dulces.

Los usos más habituales en repostería y pastelería son:

  • Empapar bizcochos u otras masas cocidas en una infusión de café. Use el tipo de café que considere más conveniente según quiera un sabor más o menos intenso. Para preparar una infusión de café, tenga en cuenta los siguientes consejos:
    • Use agua fresca. Si es del grifo, filtréla o deje que repose durante un rato para que se evapore el posible cloro y otras sustancias.
    • No hierva el agua, ya que el agua demasiado caliente provoca pérdida de aroma.
    • Si ha de usar el café frío, déjelo enfriar tapado para minimizar la pérdida de aroma.
  • Infusionar el café en leche u otro líquido que no sea agua, normalmente para cocinar con esa leche flanes o cremas. En este caso, es aconsejable usar café bastante tostado, ya que la leche suaviza bastante el sabor del café.

Conservación

La mejor forma de conservar el café es en un recipiente hermético en la nevera. Se mantiene durante dos semanas en condiciones bastante buenas, si bien es inevitable que pierda algo de aroma y sabor.