¡SÍGUENOS!

Plátano y banana

Plátano

El plátano (también conocido como banana, banano, cambur, topocho o guineo) es el fruto de diversas plantas herbáceas del género Musa. Es de forma alargada y ligeramente curvada, con un color que varía del verde al amarillo en la piel y del marfil al amarillo pálido en el interior, aunque hay especies con tonalidades rojizas. El sabor puede ser dulce y perfumado en las variedades para postre, e insípido y harinoso en los plátanos macho. Su uso en repostería (y en la cocina en general) es amplísimo. Algunos dulces con el plátano como ingrediente principal son el bizcocho de plátano, la tarta de crema y frutas, el banana split, las muffins de plátano y las bananas Foster. Son además un ingrediente muy común en púdines, macedonias, ensaladas de fruta y helados.

Según la región geográfica, las palabras plátano y banana se usan para designar diferentes tipos de esta fruta. En este sitio web, la palabra plátano hará referencia a cualquier variedad fruto descrito en el párrafo anterior (Musa cavendishi, Musa paradisiaca).

Qué comprar

Tenga en cuenta las siguientes pautas:

  • El grado de madurez se sabe por el color de la piel: cuanto más verde, menos maduro.
  • No compre los ejemplares con golpes o magulladuras.
  • Los plátanos para postres (dulces) se pueden comprar verdes, ya que maduran de forma natural a temperatura ambiente.
  • Las manchas y puntos oscuros externos no son indicativo de calidad.

Los plátanos que se usan habitualmente en postres son los de variedades dulces, generalmente pequeños. Para las recetas de este sitio web evite, salvo que se indique lo contrario, los plátanos macho, que son grandes y poco dulces (aptos para cocina salada).

Uso

Los plátanos se oxidan lentamente una vez pelados, por lo que es recomendable retirarles la cáscara justo antes de usarlo.

En los postres en los que los plátanos deban ser licuados suele ser mejor usar los ejemplares pasados, esto es, tan maduros que la pulpa está prácticamente deshecha y la piel arrugada y negruzca, ya que han desarrollado una gran cantidad de azúcar y sabor. Algunos usos habituales de los plátanos pasados son:

  • En cremas, mousses y soufflés. El plátano es una fruta con una textura aterciopelada y no acuosa cuando se licua, por lo que es perfecto para realizar postres cremosos y espumosos. Basta licuarlo hasta que quede un puré fino y mezclarlo con el resto de los ingredientes.
  • En bizcochos y muffins. Se puede machacar el plátano con un tenedor para obtener una especie de puré algo grumoso o licuarlo con la batidora o el robot si se desea una crema más fina y, a continuación, añadirlo a la masa.

En el resto de los casos se suelen usar plátanos maduros y dulces pero con la pulpa firme para que no se deshaga durante la cocción o el corte. Algunos usos habituales son:

  • Los plátanos salteados en una sartén con un poco de azúcar y mantequilla son una manera habitual de preparar los plátanos en muchos países, con diferentes variaciones. Un postre muy popular son las bananas Foster, en la que los plátanos se flambean con ron y se sirven calientes con helado de vainilla.
  • Como decoración, cortado en lonchas a lo largo o en rodajas transversales.

Conservación

Los plátanos se pueden comprar verdes y dejarlos madurar en un lugar seco, fresco (la nevera no es necesaria) y oscuro. En el frigorífico, la cáscara del plátano se pone parda o negra, lo cuál no afecta en lo más mínimo a sus propiedades nutricionales.

Los plátanos también se pueden congelar durante unos 2 meses. Esto es especialmente apropiado para los plátanos pasados: en vez de tirarlos, se pueden congelar para usarlos posteriormente en alguna receta que requiera plátanos en ese estado.