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Zanahoria

Zanahoria

La zanahoria es la raíz de la planta del mismo nombre (especie Daucus carota). Es alargada, gruesa, cónica y de longitud variable según la variedad. La más común en occidente es la de color naranja, pero las hay blancas, amarillas, rojas y moradas. A pesar de asociarse con la cocina salada, es un ingrediente tradicional en la repostería debido a su alto contenido en azúcar (hasta un 5%). Entre los más tradicionales se encuentran los bizcochos y muffins de zanahoria de los países anglosajones, los diversos dulces de zanahoria del norte de África o el halwa de la India.

Qué comprar

Independientemente de la variedad, tenga en cuenta los siguiente consejos:

  • La piel debe ser suave, de color vivo y sin pequeñas raíces laterales.
  • Evite las que tengan arrugas o manchas.
  • Han de ser muy firmes, casi duras; evite las que resulten flácidas o blandas.
  • Las hojas (si tiene) deben ser de color verde y tener aspecto fresco, parecido al perejil.
  • Las zanahorias pequeñas y medianas suelen tener un sabor más dulce.

Uso

En repostería la zanahoria casi siempre se cocina para liberar los azúcares que contiene y apreciar así su dulzor. Algunos ejemplos de su uso son:

  • En bizcochos y muffins, rallada en crudo y añadida a la preparación. Confiere aroma, dulzor y color, además de hacer los dulces más esponjosos y húmedos.
  • Las zanahorias cocidas en agua, jarabe o leche azucarada constituyen un postre en sí mismo en diversos países. En la India, el halwa se elabora cociendo zanahorias ralladas en leche, azúcar y especias hasta obtener un dulce espeso que se puede servir con un poco de helado.

Si las zanahorias tienen zonas verdes, es absolutamente necesario retirarlas y comprobar que el resto de la zanahoria esté en buen estado, ya que estas partes amargan y podrían estropear el sabor de todo el postre.

Conservación

Las zanahorias se conservan mejor en la nevera, en un envase aireado para evitar la humedad y lejos de frutas que produzcan etileno durante su maduración (manzanas, plátanos, melones y melocotones, entre otras). Si las lava antes de guardarlas, séquelas muy bien. Pueden aguantar hasta tres semanas en la nevera.